Saturday, August 19, 2006

Tiempo de vacaciones en España

Los pocos días que llevo en las taurinas tierras me he percatado al recorrerla, que la gran mayoría de las tiendas comeciarles permanecen cerradas. Se coloca un cartel pegado en la ventana que dice "cerrado por vacaciones".

Esto me ha sorprendido ya que creo que en la cultura en Chile ya está tan arraigado la cultura del libre mercado, donde si se necesita algo sabes que lo vas a encontrar. Las personas están ahí para servirte (libre-mercadista hablando). Yo sé que los supermercados van a estar abiertos los feriados.

En cambio acá la cultura del descando está bien arraigada, aunque algunos lleguen a catalogar de "flojos". El tiempo de descanso es sagrado, no se tiene miedo de que si se piden los descansos obligados se vaya a despedir.

Acá en cambio tiendas, bares, supermercados, por todo este mes de agosto de verano cuelgan su respectivo cartel en la puerta y se van todos de vacaciones... ¿Y los clientes? También estarán de vacaciones.

Thursday, August 17, 2006

Paseo por la castellana

Ayer fue un día de paseo por Madrid, por toda la avenida de la castellana.
Lo que más me está gustando de Madrid más que nada es toda la arquitectura que tiene, donde hay influencias romanas, moras e incluso se puede encontrar ciertas cosas egipcias.
Aunque aún he recorrido poco, es bastante interesante todo este lugar.
Me acuerdo cuando me preguntaron dónde iba a vivir acá en Madrid, yo decía "cerca del metro". Aquí me doy cuenta que son 11 las lineas de metro. Y como anécdota se puede contar que acá los metros corren al revés que en Santiago: de derecha a izquierda. Varias veces he sido la única persona que esta mirando al otro lado jajaja.
Aún falta mucho por recorrer.

Wednesday, August 16, 2006

Lunes 14 ya casi en Madrid

El día lunes 14 de Agosto me levantarón temprano y partí a las 8:30 en dirección al aeropuerto porque tenía vuelo a las 13:00 pero la hora de citación fue 3 horas antes, es decir, a las 10:00. Así que rápidamente con mi bolso en mi hombro cada vez más para la cagá, tomamos una micro con mi tía y llegamos al terminal de Tur Bus corriendo (yo con el bolso de 19 kilos) y tomamos el bus de las 9:30 al aeropuerto cuando estaba saliendo. Creo que en ese momento casi me da un ataque (el estado físico deja mucho que desear jajaja).
Cuando llegamos al aeropuerto había una cola gigante, y por supuesto, era la que tenía que hacer para chequearme en Air Madrid. Así que ahí estuve más de una hora, porque antes de mí habían como 100 personas, y creo que después de mi habían otras 100.
Así que luego de pasar por policía internacional fui a la puerta número 12 que quedaba prácticamente al otro lado del aeropuerto, y en el intermedio era como cruzar un supermercado, la cantidad de cosas que te vendían eran bastantes. Había ron, pisco, cartones de cigarros, revistas, galletas, incluso había hasta un donkin donuts. Ni siquiera pregunté el precio porque después de comprar mi cachantún citrus de medio litro a $900 no quería saber más de precios. Como iba sin teléfono, no tenía hora, y como no encontraba ningún reloj a la vista, la primera reacción era ir rápido.
En la sala de embarque estuve otra hora esperando que abrieran la puerta y cuando se abrió, la avalancha de gente rápidamente hizo otra cola de grandes proporciones.
Ya sentado en el avión, en el asiento 43 A, a la ventana casi en la cola del avión, esperaba a la única persona que se sentaba a mi lado. Esperaba como siempre a la vieja aburrida que se sentara al lado. Para sorpresa mía la que sentó fue una persona joven que la saludé (como nunca) y luego empezamos a hablar. Lo único si fue que al principio me trato de usted y me reí bastante. Ella tenía 21 años y yo 25... jajaja. Pero bueno, ella se llamaba Reina Rosa Catalina, era de Santiago Quilicura, era técnico de párvulos, y primera vez que viajaba sola, fuera de Chile y en avión. Así que nos fuimos conversando casi todo el camino, y terminamos super amigos. Después de estar 12 horas sentado a otra persona es increíble lo mucho que se conversa y se llega a conocer a la otra persona.
El viaje se hizo un poco largo, con mucho calor, y el avión iba completo. Yo iba en la fila 43, y cada fila tenía 8 asientos. En total tenían que ser casi 50 filas, así que vayan sacando las cuentas de cuantas personas habían en ese avión.El avión iba lleno de chilenos que luego se empezaron a pararse, a conversar entre ellos, los niños chicos que se ponían inquietos, y así transcurrió todo el viaje.
Luego de que tocamos loza en Barajas, Madrid, llegaron 3 aviones más con una frecuencia de unos 3 minutos entre avión y avión, nosotros fuimos el primero, así que policía internacional en España, las colas eran monumentales porque éramos los pasajeros de los 4 aviones, con fortuna para nosotros que fuimos los que recorrimos más distancia para llegar a policía internacional, por lo tanto, llegamos al último.
Empezamos a hacer la cola 7:45 hora española y salí de policía internacional a las 8:40. Igual estaba un poco preocupado porque se me había perdido el comprobante del ticket del avión y como veía a todas las peronas que lo tenían a mano pensaba que me iban a decir algo. Afortunadamente el ticket sólo lo piden para sacar el equipaje del sector de desembarque, pero tampoco me lo pidieron.
En la mañana tomé desayuno y en la tarde partimos con mi mamá a la fiesta de virgen, donde había mucha cerveza, comida y fiesta. Pensaba que las fiestas religiosas tendrían algo más de solemne, pero afortunadamente me equivoqué. Luego de tomar un vaso de cerveza por €2, fuimos a la plaza mayor de Madrid, al Palacio Real y la Iglesia de la Almudena, que tiene una arquitectura impresionate.
Encontré Madrid muy parecido a Santiago, aunque la relación tiene que ser la contraria, que Santiago es muy español.

Domingo 13 en Santiago

El domingo 13 llegué a la contaminada ciudad de Santiago. El viaje estuvo a toda raja, dormí como un muerto y me desperté casi llegando a la ciudad.Bajé del bus y fui a tomar metro porque mi tía dijo que no podía ir a buscarme. El metro aún estaba cerrado así que me senté en el piso esperando que dieran las 8 am para que abrieran las puertas. La cola que había era impresionante, así que dejé correr un poco de gente y me hice al costado porque era tan temprano que no quería llegar a la casa de mi tía porque podía despertar a toda la casa.
Cuando finalmente llegué a la estación Pedro de Valdivia en Providencia me bajé a tomar micro, aunque debo confesarlo que andaba medio desorientado, pero igual encontré la calle Pedro de Valdivia y tomé la micro que se demoró unos 10 minutos a destino, y luego llegué a la casa de mi tía con mi bolso de 19 kilos al hombro.Para sorpresa mía la hija de mi tía me contó que ella no estaba porque me había ido a buscar. Pero como no me dijo nada yo en el terminal de Tur Bus alameda ni siquiera la busqué, y como era fin de feriado largo, estaba lleno de gente.
Luego de tomar desayuno 2 veces y de un contundente almuerzo, fuimos al mall Plaza Vespucio, porque era día domingo y necesitábamos comprar un memoria RAM ya que me habían ocupado como técnico de computación y mi diagnóstico fue que con 96 megas de RAM no se puede hacer nada.Después de recorrer ese centro de adoración al consumo, el cual estaba rebosante de gente que iba a pasear como si fuera una plaza pública, encontré finalmente en Casa Royal la RAM antigua que necesitaba.
Tipo 19:00 llegamos a la casa de mi tía Vero, donde fuimos a tomar onces y ahí estuvimos compartiendo un rato en familia, la que nunca nos vemos. Uno que es alejado de los familiares, se siente raro estar centado en una mesa rodeado de 10 personas y todas son tus familiares. Y todos hablan y hablan.
En esa casa tampoco me salvé de ser técnico y me mandaron al computador, aunque no pude hacer mucho porque tenía problemas de virus y de spyware y yo estuve sólo unas horas.

Iniciando la bitácora del viaje

El día sábado 12 de agosto inicié mi viaje en la noche, y de los bolsos no tenía nada listo. Así que todo lo hice tarde. Pasé a despedirme de mis tíos y de mi amiga regalona, luego pase a dejar el auto a quien mismo me iba a ir a dejar al terminal. Allá me despidió Daniel (del auto) y Cristian del Campo. Luego emprendí el viaje en un Tur Bus ejecutivo a las 21:50, y me fuí prácticamente solo atrás, con todos los asientos cercanos desocupados.Realemente iba lleno de ansiedad por lo que puede ser este viaje, a encontrarse con la familia después de más de un año sin verlos.